jueves, 12 de enero de 2012

Las servilletas que cambiaron la Liga BBVA

Ni papeles oficiales con escudos y marcas de agua, ni parafernalias con mesas de caoba o plumas de plata. Dos de las operaciones más importantes y que han marcado la historia del fútbol se han realizado sobre una servilleta. Así fichó Florentino Pérez a Zinedine Zidane y le convenció para que abandonara la Juventus y jugara en el Real Madrid y así fichó el Barcelona, en concreto Carles Rexach al que hoy es el mejor jugador del mundo, Leo Messi, cuando sólo tenía doce años.
Los escenarios de tales ‘operaciones’ fueron diferentes en cuanto al empaque, pero similares por lo inusual. No hubo suites, ni despachos. Florentino acudió en Montecarlo a la gala de la Liga de Campeones de 2001 y allí coincidió con Zidane, el galáctico con el que soñaba. El presidente le pasó discretamente una servilleta con una escueto y directo mensaje: “¿Quieres jugar en el Real Madrid?”. La respuesta fue afirmativa.
En el caso de Messi, Rexach después de verle en las pruebas que le realizaron en Barcelona y asombrado por la calidad del pequeño argentino decidió que había que firmarlo, más aún cuando su representante por entonces Horacio Gaggioli ya había contactado con otros clubes. Sin tener el visto bueno del presidente, Joan Gaspart, Rexach se reunió con el representante y con José María Minguella, que hacía de intermediario, en en el restaurante del club de Tenis Pompeya y allí sobre una simple servilleta firmaron un pacto que fue suficiente para convencer a los padres del futbolista para quedarse en Barcelona. Lo que escribió a toda prisa Rexach en el papel fue: “En Barcelona, a 14 de Diciembre del 2000 y en presencia de los señores. Minguella y Horacio, Carles Rexach, secretario técnico del F.C.B., se compromete bajo su responsabilidad y a pesar de algunas opiniones en contra a fichar al jugador Lionel Messi siempre y cuando nos mantengamos en las cantidades acordadas”.

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